Frequently asked questions

Consultas las preguntas mas frecuentes sobre nuestros tratamiento dentales y conoce su respuesta.

Un implante dental es un elemento diseñado para sustituir la raíz que falta y mantener el diente artificial en su sitio. Los implantes dentales se colocan generalmente con anestesia local para reducir las molestias durante la operación y el procedimiento es mucho menos invasiva que la extracción de un órgano dental.

Toda intervención quirúrgica entraña riesgos potenciales. Por ello siempre se debe consultar con un odontólogo profesional antes del tratamiento. Los factores de riesgo potencial pueden variar dependiendo de las condiciones médicas y de otra índole de cada paciente. Por ejemplo, una higiene oral deficiente o una cicatrización limitada de la herida a causa de enfermedades preexistentes (como la diabetes o la osteoporosis) pueden reducir las probabilidades de que el implante se conserve.

De acuerdo a la Asociación Dental Americana, la vida promedio de un implante es de 25 años, aunque recientemente se han publicado artículos médicos en donde han estado en boca por más de 40 años. Si bien es cierto que su duración es bastante longeva, este dependerá en gran parte del mantenimiento adecuado que se le den a las restauraciones.

La respuesta es Sí y No, Dependerá de las características clínicas que se presentan y a lo que se desea llegar. Hoy en día, con las técnicas actuales muchos de los casos se logran sin desgastar los dientes obteniendo resultados increíbles, en algunas ocasiones el desgaste es mínimo 0.3 a 0.5mm de desgaste que en ocasiones es necesario para cambiar la forma y contornos de los dientes actuales para mejorar su apariencia final.

El paciente debe de tener cuidado al incidir alimentos duros, evitar abrir nueces o pistachos con sus dientes o bien masticar hielo, en algunas ocasiones es imperativo el uso de una guarda nocturna para proteger la integridad de las carillas durante el descanso en la noche.

Si bien las coronas y los puentes pueden durar toda la vida, a veces se aflojan o se salen. La medida más importante que puede tomar para garantizar la longevidad de su corona o puente es practicar una buena higiene bucal.

Si los dientes o el hueso que sostienen un puente son dañados por una enfermedad dental, el puente perderá el apoyo. Mantenga sus encías y dientes saludables cepillándose con una pasta de dientes con flúor por lo menos dos veces al día, utilizando el hijo dental y enjuague bucal diariamente.

Además consulte al periódicamente para que se le realicen revisiones o controles y limpiezas profesionales.